
Una forma mejor de curar los circuitos impresos: El uso del yodo galio
Seamos honestos: lidiar con lámparas que contienen mercurio es un verdadero dolor de cabeza. No solo por toda la documentación relacionada con los residuos peligrosos, sino también porque siempre hay que preocuparse por el desorden que se genera si algo sale mal. Queríamos solucionar ese problema.
Por eso desarrollamos nuestras lámparas de yodo galio (GaI). Hemos eliminado por completo el mercurio. Seguís teniendo la intensidad UV necesaria para trabajar con circuitos de alta resolución, pero ahora podéis pasar vuestra línea de producción a un sistema sin contaminación alguna. Es reconfortante saber que vuestro taller está más limpio.
Ajustar el tiempo adecuado
Lo realmente especial de estas lámparas es la forma en que emiten radiaciones UV-A y UV-B. Las hemos ajustado de tal manera que funcionen perfectamente con los fotoiniciadores presentes en las capas protectoras líquidas y en polvo.
¿Qué significa esto para ustedes? Un tiempo de curado más rápido. Podéis acelerar las cadenas de producción y procesar más placas sin preocuparte por la calidad.
Un consejo: estas lámparas generan mucho calor. Aseguraos de que los ventiladores de enfriamiento estén funcionando bien. Si la envoltura de la lámpara se calienta demasiado, los electrodos se quemarán mucho antes de lo esperado.
Diseñadas para durar
La mayoría de las lámparas UV se vuelven opacas después de unos cientos de horas de uso; ese molesto efecto de “solarización”. Para evitarlo, hemos utilizado cuarzo sintético de alta pureza en su estructura.
Gracias al cuarzo y a los ajustes realizados en la composición del gas y en la forma de los electrodos, estas lámparas permanecen claras durante más tiempo. Duran más de lo que probablemente estéis acostumbrados.
Lo mejor de todo es que son reemplazos fáciles de instalar. No necesitáis desmontar vuestros equipos ni reconstruirlos.
Un pequeño consejo: las lámparas de GaI se encienden de manera diferente a las lámparas de mercurio. Quizás tengáis que ajustar ligeramente el circuito de encendido para evitar parpadeos mientras se calientan.
Limpiar el taller
Al pasar a usar lámparas de GaI, vuestra vida se vuelve mucho más fácil en cuanto a las tareas tediosas. Ya no tendréis que lidiar con residuos peligrosos cada vez que una lámpara se quema. Tampoco habrá problemas legales relacionados con ello.
Tendréis un suelo más limpio, un horario de mantenimiento predecible y uno menos de qué preocuparse al final del turno. Es simplemente una forma más sencilla de trabajar.