
Tener una casa significa estar siempre enfrentándose a riesgos invisibles. La limpieza convencional deja que los patógenos permanezcan adheridos a las superficies que se tocan con frecuencia. Además, las rutinas de limpieza inconstantes generan espacios sin ser tratados adecuadamente. La solución es la irradiação ultravioleta para eliminar gérmenes: una energía controlada y reproducible que destruye el ADN microbiano.
Lo importante es la calidad de la irradiación Utilizamos una luz de mercurio a baja presión, con una longitud de onda de 254 nm. Esa longitud de onda es la que permite que los ácidos nucleicos microbianos sean más eficazmente destruidos. La intensidad de la irradiación alcanza al menos 40 mW/cm² a una distancia de 1 metro; además, la dosis de radiación disminuye proporcionalmente con la distancia. La densidad de potencia está ajustada para lograr una desinfección rápida, sin dañar los materiales cercanos.
La lámpara funciona gracias a un revestimiento de cuarzo libre de ozono y un reflector de aluminio de alta reflectividad. Esto asegura que la emisión de luz se mantenga estable, ciclo tras ciclo. La vida útil de la lámpara es de 9,000 horas, y al final de su vida útil, su intensidad sigue siendo superior al 80% de la intensidad inicial.
Por qué es útil en casa En casa, la efectividad depende de una exposición constante. Nuestra lámpara UV-C ofrece una emisión espectral consistente, lo que significa que el mismo tiempo de exposición produce el mismo efecto de desinfección, ya sea en un teléfono inteligente, un teclado o un juguete infantil.
Está diseñada para uso intermitente. El funcionamiento con arranque y parada no afecta la calidad de la irradiación, y el tiempo de calentamiento es mínimo. Se obtienen ciclos de desinfección más rápidos, con menos áreas sin tratar, y resultados predecibles, sin residuos químicos.
Qué hay que recordar La energía UV-C es peligrosa para la piel y los ojos. Esta lámpara debe colocarse de manera que haya visibilidad directa hacia ella, además de contar con un mecanismo de seguridad o temporizador para evitar cualquier exposición durante su uso.
La eficacia de la desinfección depende de la distancia y de si hay obstáculos entre la lámpara y las superficies a tratar. Mantenga la lámpara dentro del rango de distancia recomendado y asegúrese de que no haya obstáculos en el camino de la luz. Para mejores resultados, primero realice una limpieza mecánica y luego aplique el tratamiento con UV-C.