
Deje de permitir que el ruido eléctrico arruine su impresión UV
Si tiene varias prensas de impresión de gran tamaño en su taller, sabe que se trata de un lugar muy ruidoso. No me refiero solo al sonido de las máquinas, sino también al ruido eléctrico. Esos balastos y fuentes de alimentación de alta frecuencia generan una gran cantidad de interferencia electromagnética (EMI).
Si sus lámparas UV no son capaces de manejar este tipo de condiciones, lo notará: parpadeo, rendimiento irregular… O peor aún, las lámparas se queman antes de tiempo. Es frustrante y afecta negativamente su productividad.
Mantener el arco estable
Diseñamos nuestras lámparas para que mantengan el arco estable, incluso cuando las máquinas cercanas generan ruido eléctrico. Todo depende de la estructura interna de la lámpara: la geometría de los electrodos y el cuarzo que utilizamos. Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza, ya que evita que los iones se muevan. En otras palabras, el arco no se desvía ni se apaga cuando las máquinas vecinas comienzan a funcionar.
Las lámparas baratas suelen fallar en estas situaciones. No pueden soportar los picos de voltaje. Nuestras lámparas están diseñadas para resistir esas fluctuaciones sin causar problemas al balasto.
La realidad en un taller de alto volumen
Cuando se trabaja en grandes cantidades, no basta con reemplazar una sola lámpara. Hay que conectar grupos enteros de ellas. Esto genera una gran carga eléctrica.
Dedicamos mucho tiempo a ajustar la “impedancia” entre la lámpara y la fuente de alimentación. Al reducir estas tolerancias, disminuimos el ruido que genera la lámpara y evitamos que esta funcione de manera inestable cuando otras máquinas comienzan a funcionar.
Los compromisos inevitables
La verdad es que una mayor resistencia a las interferencias requiere un control de calidad mucho más estricto en los electrodos. Eso significa que tendrá que pagar más al principio, en comparación con opciones genéricas.
Pero una buena lámpara solo puede hacer hasta cierto punto. La conexión a tierra debe ser perfecta. Si su planta industrial tiene cables antiguos o una mala conexión a tierra, incluso la mejor lámpara del mundo tendrá dificultades.
Además, si utiliza 10 kW o más en una sola línea, no olvide el sistema de enfriamiento. Si su sistema no puede manejar el calor, la presión térmica arruinará todo el trabajo que hemos invertido en lograr estabilidad eléctrica.